STRADIVARIUS (1ºESO)
Un Stradivarius o Stradivari es un instrumento de cuerda (violín, viola y violonchelo) construido por el maestro Antonio Stradivarius (Cremona, Italia 1644-1737). La fascinación e interés mundial por los violines Stradivarius se debe a que son piezas únicas.
Violín de la colección del Palacio Real (Madrid) Cada instrumento posee características propias. De los 1.200 instrumentos que fabricó aproximadamente “Stradivari“, se estima que sólo queda la mitad.
Un Stradivarius auténtico se distingue por sus finísimos acabados, madera de extrema belleza tornasolada, y la etiqueta citando el año y el lugar donde fueron construidos que dice:
“Antonius Stradivarius Cremonensis Faciebat anno 17…”
Un Stradivarius genuino cuesta más de dos millones de dólares y los que fueron utilizados por los grandes solistas como Yehudi Menuhin tienen un valor incalculable.
Cada Stradivarius es una pieza única y tiene su nombre propio. Los nombres de los Stradivarius suelen hacer referencia a un músico famoso que fue su propietario o que simplemente lo utilizó en alguna de sus interpretaciones.
España tiene la única colección de instrumentos Stradivarius completa. Se conserva en el Palacio Real de Madrid y consta de dos violines, una viola contralto y dos violonchelos de firma Stradivarius. Se exhiben en la llamada “Sala de Música” y cuando se organizan conciertos, presididos por los Reyes de España, los instrumentos se trasladan con las máximas medidas de seguridad a una sala contigua, donde los asistentes a la audición viven momentos de máxima emoción.
Otros instrumentos Stradivarius están en la Royal Academy of Music de Londres, en Museos, Fundaciones y Colecciones de Arte de entidades financieras, además de colecciones privadas. La orquesta que posee mayor número de estos preciados instrumentos es la Filarmónica de Nueva Jersey (EEUU), cuya sonoridad, dicen que es impresionante.
Ha habido muchas falsificaciones de estos instrumentos; otros se han perdido. Incluso se cuenta que en 2004 se dio el caso de uno encontrado en la calle por una enfermera en Los Ángeles. Era un violonchelo y ella se lo llevó a su novio ebanista para reciclarlo y hacer un mueble para almacenar CD’s. Posteriormente leyó en los periódicos que un músico de la Filármonica de Los Ángeles había perdido su Stradivarius tasado en ¡tres millones de dólares! Era de la institución Peter Stumpf. Lo recuperaron y restauraron y fue devuelto a su dueño, un músico despistado que sin duda pasó un infierno por su instrumento desaparecido.
La calidad del sonido de un instrumento depende de varias características: los materiales con los que está construido, el tratamiento que recibe la madera, la geometría del instrumento, la precisión en la forma y ajuste de sus piezas, la tensión de las cuerdas, el recorrido de las ondas en su interior... y también de los cuidados que recibe con el paso del tiempo, así como su restauración.
Ha habido muchos intentos de imitar la calidad del sonido de estos instrumentos. Existen muchas teorías acerca de cómo fueron construidos. Unos dicen que el barniz usado por Stradivari se hacía con una fórmula secreta que se perdió al morir su creador; otros que el punto clave fue el tiempo que tomó secar las preciosas maderas de arce y abeto con que están construidos; algunos opinan que hubo un período de frío extremo en Europa en los años en que Stradivari vivió (una especie de mini-edad de hielo que ocasionó que los árboles que crecieron durante esa época desarrollaran una fibra más compacta y con una mejor calidad mecánica sonora), etc. Pero la teoría que parece más acertada hasta el momento se basa en pruebas que revelaron la presencia de partículas metálicas muy pegadas a la madera, lo que podría sugerir que el gran maestro hizo un fino tratamiento a las maderas con soluciones de sales metálicas, lo cual habría conferido a sus instrumentos la fuerza y riqueza de sonido que tanto se aprecian. Pero a pesar de todos los estudios e intentos, aún no se ha conseguido reproducir fielmente un violín de Stradivari.
La labor de Stradivarius, quien firmó su último violín a los noventa y dos años de edad, fue continuada por sus dos hijos, Francesco (1671-1743) y Omobono (1679-1742).
_______________________________________________________________________
Contesta las siguientes preguntas:
1. ¿Cuántos años vivió el creador de los instrumentos Stradivarius? ¿De qué país era?
2. ¿Qué cantidad aproximada de Stradivarius queda en el mundo?
3. ¿Cómo sabemos que un Stradivarius es auténtico?
4. ¿Cuánto puede costar un Stradivarius?
5. ¿A qué hace referencia el nombre de cada Stradivarius?
6. ¿Dónde se encuentra la única colección completa de Stradivarius? ¿De qué instrumentos se trata?
7. ¿En qué lugares se encuentran otros instrumentos Stradivarius?
8. ¿De qué depende la calidad del sonido de un instrumento de cuerda?
10. ¿Cuántas teorías acerca de la calidad de estos instrumentos se citan en la lectura? ¿Cuál parece la más acertada?
11. ¿A qué edad firmó su último violín?
Un Stradivarius o Stradivari es un instrumento de cuerda (violín, viola y violonchelo) construido por el maestro Antonio Stradivarius (Cremona, Italia 1644-1737). La fascinación e interés mundial por los violines Stradivarius se debe a que son piezas únicas.
Violín de la colección del Palacio Real (Madrid) Cada instrumento posee características propias. De los 1.200 instrumentos que fabricó aproximadamente “Stradivari“, se estima que sólo queda la mitad.
Un Stradivarius auténtico se distingue por sus finísimos acabados, madera de extrema belleza tornasolada, y la etiqueta citando el año y el lugar donde fueron construidos que dice:
“Antonius Stradivarius Cremonensis Faciebat anno 17…”
Un Stradivarius genuino cuesta más de dos millones de dólares y los que fueron utilizados por los grandes solistas como Yehudi Menuhin tienen un valor incalculable.
Cada Stradivarius es una pieza única y tiene su nombre propio. Los nombres de los Stradivarius suelen hacer referencia a un músico famoso que fue su propietario o que simplemente lo utilizó en alguna de sus interpretaciones.
España tiene la única colección de instrumentos Stradivarius completa. Se conserva en el Palacio Real de Madrid y consta de dos violines, una viola contralto y dos violonchelos de firma Stradivarius. Se exhiben en la llamada “Sala de Música” y cuando se organizan conciertos, presididos por los Reyes de España, los instrumentos se trasladan con las máximas medidas de seguridad a una sala contigua, donde los asistentes a la audición viven momentos de máxima emoción.
Otros instrumentos Stradivarius están en la Royal Academy of Music de Londres, en Museos, Fundaciones y Colecciones de Arte de entidades financieras, además de colecciones privadas. La orquesta que posee mayor número de estos preciados instrumentos es la Filarmónica de Nueva Jersey (EEUU), cuya sonoridad, dicen que es impresionante.
Ha habido muchas falsificaciones de estos instrumentos; otros se han perdido. Incluso se cuenta que en 2004 se dio el caso de uno encontrado en la calle por una enfermera en Los Ángeles. Era un violonchelo y ella se lo llevó a su novio ebanista para reciclarlo y hacer un mueble para almacenar CD’s. Posteriormente leyó en los periódicos que un músico de la Filármonica de Los Ángeles había perdido su Stradivarius tasado en ¡tres millones de dólares! Era de la institución Peter Stumpf. Lo recuperaron y restauraron y fue devuelto a su dueño, un músico despistado que sin duda pasó un infierno por su instrumento desaparecido.
La calidad del sonido de un instrumento depende de varias características: los materiales con los que está construido, el tratamiento que recibe la madera, la geometría del instrumento, la precisión en la forma y ajuste de sus piezas, la tensión de las cuerdas, el recorrido de las ondas en su interior... y también de los cuidados que recibe con el paso del tiempo, así como su restauración.
Ha habido muchos intentos de imitar la calidad del sonido de estos instrumentos. Existen muchas teorías acerca de cómo fueron construidos. Unos dicen que el barniz usado por Stradivari se hacía con una fórmula secreta que se perdió al morir su creador; otros que el punto clave fue el tiempo que tomó secar las preciosas maderas de arce y abeto con que están construidos; algunos opinan que hubo un período de frío extremo en Europa en los años en que Stradivari vivió (una especie de mini-edad de hielo que ocasionó que los árboles que crecieron durante esa época desarrollaran una fibra más compacta y con una mejor calidad mecánica sonora), etc. Pero la teoría que parece más acertada hasta el momento se basa en pruebas que revelaron la presencia de partículas metálicas muy pegadas a la madera, lo que podría sugerir que el gran maestro hizo un fino tratamiento a las maderas con soluciones de sales metálicas, lo cual habría conferido a sus instrumentos la fuerza y riqueza de sonido que tanto se aprecian. Pero a pesar de todos los estudios e intentos, aún no se ha conseguido reproducir fielmente un violín de Stradivari.
La labor de Stradivarius, quien firmó su último violín a los noventa y dos años de edad, fue continuada por sus dos hijos, Francesco (1671-1743) y Omobono (1679-1742).
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Contesta las siguientes preguntas:
1. ¿Cuántos años vivió el creador de los instrumentos Stradivarius? ¿De qué país era?
2. ¿Qué cantidad aproximada de Stradivarius queda en el mundo?
3. ¿Cómo sabemos que un Stradivarius es auténtico?
4. ¿Cuánto puede costar un Stradivarius?
5. ¿A qué hace referencia el nombre de cada Stradivarius?
6. ¿Dónde se encuentra la única colección completa de Stradivarius? ¿De qué instrumentos se trata?
7. ¿En qué lugares se encuentran otros instrumentos Stradivarius?
8. ¿De qué depende la calidad del sonido de un instrumento de cuerda?
10. ¿Cuántas teorías acerca de la calidad de estos instrumentos se citan en la lectura? ¿Cuál parece la más acertada?
11. ¿A qué edad firmó su último violín?
ORFEO Y EURÍDICE (2ºESO)
Cuentan las leyendas que, en la época en que dioses y seres fabulosos poblaban la tierra, vivía en Grecia un joven llamado Orfeo, que solía entonar hermosísimos cantos acompañado por su lira. Su música era tan hermosa que, cuando sonaba, las fieras del bosque se acercaban a lamerle los pies y hasta las turbulentas aguas de los ríos se desviaban de su cauce para poder escuchar aquellos sones maravillosos.
Un día en que Orfeo se encontraba en el corazón del bosque tañendo su lira, descubrió entre las ramas de un lejano arbusto a una joven ninfa que, medio oculta, escuchaba embelesada. Orfeo dejó a un lado su lira y se acercó a contemplar a aquel ser cuya hermosura y discreción no eran igualadas por ningún otro.
- Hermosa ninfa de los bosques –dijo Orfeo-, si mi música es de tu agrado, abandona tu escondite y acércate a escuchar lo que mi humilde lira tiene que decirte.
La joven ninfa, llamada Eurídice, dudó unos segundos, pero finalmente se acercó a Orfeo y se sentó junto a él. Entonces Orfeo compuso para ella la más bella canción de amor que se había oído nunca en aquellos bosques. Y pocos días después se celebraban en aquel mismo lugar las bodas entre Orfeo y Eurídice.
La felicidad y el amor llenaron los días de la joven pareja. Pero los hados, que todo lo truecan, vinieron a cruzarse en su camino. Y una mañana en que Eurídice paseaba por un verde prado, una serpiente vino a morder el delicado talón de la ninfa depositando en él la semilla de la muerte. Así fue como Eurídice murió apenas unos meses después de haber celebrado sus bodas.
Al enterarse de la muerte de su amada, Orfeo cayó presa de la desesperación. Lleno de dolor decidió descender a las profundidades infernales para suplicar que permitieran a Eurídice volver a la vida.
Aunque el camino a los infiernos era largo y estaba lleno de dificultades, Orfeo consiguió llegar hasta el borde de la laguna Estigia, cuyas aguas separan el reino de la luz del reino de las tinieblas. Allí entonó un canto tan triste y tan melodioso que conmovió al mismísimo Carón, el barquero encargado de transportar las almas de los difuntos hasta la otra orilla de la laguna.
Orfeo atravesó en la barca de Carón las aguas que ningún ser vivo puede cruzar. Y una vez en el reino de las tinieblas, se presentó ante Plutón, dios de las profundidades infernales y, acompañado de su lira, pronunció estas palabras:
- ¡Oh, señor de las tinieblas! Heme aquí, en vuestros dominios, para suplicaros que resucitéis a mi esposa Eurídice y me permitáis llevarla conmigo. Yo os prometo que cuando nuestra vida termine, volveremos para siempre a este lugar.
La música y las palabras de Orfeo eran tan conmovedoras que consiguieron paralizar las penas de los castigados a sufrir eternamente. Y lograron también ablandar el corazón de Plutón, quien, por un instante, sintió que sus ojos se le humedecían.
- Joven Orfeo –dijo Plutón-, hasta aquí habían llegado noticias de la excelencia de tu música; pero nunca hasta tu llegada se habían escuchado en este lugar sones tan turbadores como los que se desprenden de tu lira. Por eso, te concedo el don que solicitas, aunque con una condición.
- ¡Oh, poderoso Plutón! –exclamó Orfeo-. Haré cualquier cosa que me pidáis con tal de recuperar a mi amadísima esposa.
- Pues bien –continuó Plutón-, tu adorada Eurídice seguirá tus pasos hasta que hayáis abandonado el reino de las tinieblas. Sólo entonces podrás mirarla. Si intentas verla antes de atravesar la laguna Estigia, la perderás para siempre.
- Así se hará –aseguró el músico.
Y Orfeo inició el camino de vuelta hacia el mundo de la luz. Durante largo tiempo Orfeo caminó por sombríos senderos y oscuros caminos habitados por la penumbra. En sus oídos retumbaba el silencio. Ni el más leve ruido delataba la proximidad de su amada. Y en su cabeza resonaban las palabras de Plutón: “Si intentas verla antes de atravesar la laguna de Estigia, la perderás para siempre”.
Por fin, Orfeo divisó la laguna. Allí estaba Carón con su barca y, al otro lado, la vida y la felicidad en compañía de Eurídice. ¿O acaso Eurídice no estaba allí y sólo se trataba de un sueño? Orfeo dudó por un momento y, lleno de impaciencia, giró la cabeza para comprobar si Eurídice le seguía. Y en ese mismo momento vio como su amada se convertía en una columna de humo que él trató inútilmente de apresar entre sus brazos mientras gritaba preso de la desesperación:
- Eurídice, Eurídice...
Orfeo lloró y suplicó perdón a los dioses por su falta de confianza, pero sólo el silencio respondió a sus súplicas. Y, según cuentan las leyendas, Orfeo, triste y lleno de dolor, se retiró a un monte donde pasó el resto de su vida sin más compañía que su lira y las fieras que se acercaban a escuchar los melancólicos cantos compuestos en recuerdo de su amada.
Rodea con un círculo una de las tres letras: a, b, c.
Cuentan las leyendas que, en la época en que dioses y seres fabulosos poblaban la tierra, vivía en Grecia un joven llamado Orfeo, que solía entonar hermosísimos cantos acompañado por su lira. Su música era tan hermosa que, cuando sonaba, las fieras del bosque se acercaban a lamerle los pies y hasta las turbulentas aguas de los ríos se desviaban de su cauce para poder escuchar aquellos sones maravillosos.
Un día en que Orfeo se encontraba en el corazón del bosque tañendo su lira, descubrió entre las ramas de un lejano arbusto a una joven ninfa que, medio oculta, escuchaba embelesada. Orfeo dejó a un lado su lira y se acercó a contemplar a aquel ser cuya hermosura y discreción no eran igualadas por ningún otro.
- Hermosa ninfa de los bosques –dijo Orfeo-, si mi música es de tu agrado, abandona tu escondite y acércate a escuchar lo que mi humilde lira tiene que decirte.
La joven ninfa, llamada Eurídice, dudó unos segundos, pero finalmente se acercó a Orfeo y se sentó junto a él. Entonces Orfeo compuso para ella la más bella canción de amor que se había oído nunca en aquellos bosques. Y pocos días después se celebraban en aquel mismo lugar las bodas entre Orfeo y Eurídice.
La felicidad y el amor llenaron los días de la joven pareja. Pero los hados, que todo lo truecan, vinieron a cruzarse en su camino. Y una mañana en que Eurídice paseaba por un verde prado, una serpiente vino a morder el delicado talón de la ninfa depositando en él la semilla de la muerte. Así fue como Eurídice murió apenas unos meses después de haber celebrado sus bodas.
Al enterarse de la muerte de su amada, Orfeo cayó presa de la desesperación. Lleno de dolor decidió descender a las profundidades infernales para suplicar que permitieran a Eurídice volver a la vida.
Aunque el camino a los infiernos era largo y estaba lleno de dificultades, Orfeo consiguió llegar hasta el borde de la laguna Estigia, cuyas aguas separan el reino de la luz del reino de las tinieblas. Allí entonó un canto tan triste y tan melodioso que conmovió al mismísimo Carón, el barquero encargado de transportar las almas de los difuntos hasta la otra orilla de la laguna.
Orfeo atravesó en la barca de Carón las aguas que ningún ser vivo puede cruzar. Y una vez en el reino de las tinieblas, se presentó ante Plutón, dios de las profundidades infernales y, acompañado de su lira, pronunció estas palabras:
- ¡Oh, señor de las tinieblas! Heme aquí, en vuestros dominios, para suplicaros que resucitéis a mi esposa Eurídice y me permitáis llevarla conmigo. Yo os prometo que cuando nuestra vida termine, volveremos para siempre a este lugar.
La música y las palabras de Orfeo eran tan conmovedoras que consiguieron paralizar las penas de los castigados a sufrir eternamente. Y lograron también ablandar el corazón de Plutón, quien, por un instante, sintió que sus ojos se le humedecían.
- Joven Orfeo –dijo Plutón-, hasta aquí habían llegado noticias de la excelencia de tu música; pero nunca hasta tu llegada se habían escuchado en este lugar sones tan turbadores como los que se desprenden de tu lira. Por eso, te concedo el don que solicitas, aunque con una condición.
- ¡Oh, poderoso Plutón! –exclamó Orfeo-. Haré cualquier cosa que me pidáis con tal de recuperar a mi amadísima esposa.
- Pues bien –continuó Plutón-, tu adorada Eurídice seguirá tus pasos hasta que hayáis abandonado el reino de las tinieblas. Sólo entonces podrás mirarla. Si intentas verla antes de atravesar la laguna Estigia, la perderás para siempre.
- Así se hará –aseguró el músico.
Y Orfeo inició el camino de vuelta hacia el mundo de la luz. Durante largo tiempo Orfeo caminó por sombríos senderos y oscuros caminos habitados por la penumbra. En sus oídos retumbaba el silencio. Ni el más leve ruido delataba la proximidad de su amada. Y en su cabeza resonaban las palabras de Plutón: “Si intentas verla antes de atravesar la laguna de Estigia, la perderás para siempre”.
Por fin, Orfeo divisó la laguna. Allí estaba Carón con su barca y, al otro lado, la vida y la felicidad en compañía de Eurídice. ¿O acaso Eurídice no estaba allí y sólo se trataba de un sueño? Orfeo dudó por un momento y, lleno de impaciencia, giró la cabeza para comprobar si Eurídice le seguía. Y en ese mismo momento vio como su amada se convertía en una columna de humo que él trató inútilmente de apresar entre sus brazos mientras gritaba preso de la desesperación:
- Eurídice, Eurídice...
Orfeo lloró y suplicó perdón a los dioses por su falta de confianza, pero sólo el silencio respondió a sus súplicas. Y, según cuentan las leyendas, Orfeo, triste y lleno de dolor, se retiró a un monte donde pasó el resto de su vida sin más compañía que su lira y las fieras que se acercaban a escuchar los melancólicos cantos compuestos en recuerdo de su amada.
Rodea con un círculo una de las tres letras: a, b, c.
1) ¿En qué país vivía Orfeo?
a) Roma.
b) Grecia.
c) Mesopotamia.
a) Roma.
b) Grecia.
c) Mesopotamia.
2) Eurídice era:
a) Una hermosa niña.
b) Una chica divertida.
c) Una ninfa de los bosques
a) Una hermosa niña.
b) Una chica divertida.
c) Una ninfa de los bosques
3) ¿Qué cualidades encontró Orfeo en Eurídice?
a) Hermosura y discreción.
b) Juventud y alegría.
c) Humildad y sencillez.
a) Hermosura y discreción.
b) Juventud y alegría.
c) Humildad y sencillez.
4) Orfeo compuso para Eurídice:
a) Una sinfonía del bosque.
b) Un concierto de lira.
c) Una bella canción de amor
5) ¿Por qué murió Eurídice?
a) Porque los dioses la condenaron.
b) Porque le mordió una serpiente.
c) Porque la felicidad siempre es corta
6) ¿Qué laguna separa el reino de la luz del reino de las tinieblas?
a) La laguna Estigia.
b) La laguna de Gallocanta.
c) La laguna de los dioses
7) El dios de las profundidades infernales es:
a) Carón.
b) Neptuno.
c) Plutón.
8) ¿Qué condición puso Plutón a Orfeo?
a) Tocar un concierto con su lira.
b) No mirar a Eurídice antes de atravesar la laguna Estigia.
c) Componer una canción de amor.
9) ¿Por qué Orfeo giró la cabeza para ver a Eurídice?
a) Porque tenía prisa por verla.
b) Porque no se fiaba de Plutón.
c) Porque tenía dudas e impaciencia
10) Eurídice se convirtió en:
a) Una columna de humo.
b) Un montón de cenizas.
a) La laguna Estigia.
b) La laguna de Gallocanta.
c) La laguna de los dioses
7) El dios de las profundidades infernales es:
a) Carón.
b) Neptuno.
c) Plutón.
8) ¿Qué condición puso Plutón a Orfeo?
a) Tocar un concierto con su lira.
b) No mirar a Eurídice antes de atravesar la laguna Estigia.
c) Componer una canción de amor.
9) ¿Por qué Orfeo giró la cabeza para ver a Eurídice?
a) Porque tenía prisa por verla.
b) Porque no se fiaba de Plutón.
c) Porque tenía dudas e impaciencia
10) Eurídice se convirtió en:
a) Una columna de humo.
b) Un montón de cenizas.
c) Una columna de sal.
LOS EFECTOS SONOROS (3ºESO)
El diseñador de sonido es el responsable de la creación de efectos sonoros. Un plano visual que no tenga sonido directo se puede sonorizar de forma que sea bastante convincente. El diseñador de sonido pondrá en una calle muda fondos de ciudad, coches que pasan, ruido de personas... Tratará de recrear un paisaje sonoro con trozos de muestras de sonido por capas. La vida real es muy compleja desde el punto de vista auditivo, y sólo analizando qué sonidos vamos a utilizar, nos damos cuenta de la cantidad de detalles que están presentes en la vida cotidiana y que pasan desapercibidos a nuestro consciente. ¡Pero los oímos aunque no los escuchamos! Oír es un acto involuntario y físico. Escuchar es consciente.
La imaginación de un diseñador transforma el sonido de objetos cotidianos en realidades sonoras distintas al objeto que los produce. Antes de que el cine sonoro irrumpiera en el mercado, toda una legión de especialistas ofrecía soportes sonoros para los programas de radio. Destacó la emisión de "La guerra de los mundos", un falso noticiario de casi una hora de duración donde se narraba una invasión extraterrestre, que hizo creer a los oyentes que estaba ocurriendo realmente y provocó el pánico y la histeria colectiva en Estados Unidos. Las comisarías de policía y las redacciones de noticias quedaron bloqueadas por las llamadas de oyentes aterrorizados que intentaban protegerse de los ficticios ataques con gases venenosos de los marcianos.
Aquella ficción fue tan realista gracias al apoyo de los efectos sonoros que se hacían imitando un reportaje en directo.
El oficio de diseñador de sonido creció hasta cotas de arte en el apoyo del cine sonoro y de los dibujos animados. Todas las productoras tenían a verdaderos expertos en sus nóminas para realizar "partituras de efectos sonoros". Hay resultados que se hicieron estándar en las salas de doblaje de todo el mundo. Por ejemplo, el asesino clava su cuchillo contra una sandía, el fuego es un papel de celofán arrugado, la lluvia son granos de arroz cayendo, un trueno es una lámina metálica que se agita, los Picapiedra corriendo son palmadas contra el pantalón de la pierna, etc. Todos estos efectos no han surgido de la nada. Si toda la Warner Brothers cabe en un par de maletas llenas de objetos es gracias a la habilidad de alguien que, lo mismo que un mago prepara sus números, imaginó cómo sustituir algo real por algo ficticio y que fuera aceptado por el público como normal.
Cuando alguien cae no suena un "Fiuuu". Nadie salta sonando "Boing". Un tortazo no es un "Plaf", pero llega el momento en que estos sonidos toman carácter de lenguaje y son interpretados por todos de igual manera. Es la creación de todo un código de sonidos que ha llenado las radios, los cines y las televisiones de varias décadas.
Después de los dibujos animados hay que resaltar el cine de ciencia ficción como un paso más en la convención de sonidos. ¿Cómo suena un O.V.N.I.? Nadie ha visto uno, pero todos tenemos en nuestra memoria un sonido que nos ha sido dado en alguna película.
El cine de ciencia ficción ha generado una especialidad más a la hora de diseñar sonidos como apoyo de una imagen determinada. Así, además del técnico de sonorización que posee una paleta de ruidos para sonorizar, hay que hablar del encargado de diseñar qué ruido hace esa nave intergaláctica de formas nunca vistas que viene amenazante a nuestro planeta.
¿Cómo rugiría un tiranosaurio?, ¿qué sonido ponerle a las novedosas armas del futuro, a Alien, etc.? Los sintetizadores y los muestreadores han elevado el nivel de creación a cotas realmente complejas de sonidos muy elaborados y de gran efecto. Hoy en día son muchísimas las grabaciones de efectos de sonido que pueden encontrarse en el mercado.
En definitiva, desde Walt Disney a La guerra de las galaxias hay todo un universo de efectos sonoros creados. Pero lo mejor está por llegar. Cada vez más el sonido forma parte imprescindible de las grandes superproducciones, y con la incorporación a la industria de los videojuegos puede afirmarse que el oficio de diseñador de sonido está en un buen momento y hay grandes posibilidades de crear nuevos efectos sonoros.
1- ¿Qué es lo que hace un diseñador de sonido?
2- ¿Cómo se recrea un paisaje sonoro en una película?
3- ¿Qué diferencia hay entre oír y escuchar?
4- ¿Qué fue “La guerra de los mundos” y qué consecuencias tuvo?
5- ¿Por qué fue tan realista “La guerra de los mundos”?
6- Escribe los efectos sonoros que se nombran en el texto.
7- ¿Por qué se dice que algunos sonidos artificiales han tomado carácter de lenguaje?
8- ¿Qué tipo de cine ha hecho necesaria la creación de sonidos completamente nuevos?
9- ¿Qué aparatos han permitido crear nuevos sonidos muy elaborados y de gran efecto?
10- ¿Qué industria actual ha favorecido a los diseñadores de sonido?
El diseñador de sonido es el responsable de la creación de efectos sonoros. Un plano visual que no tenga sonido directo se puede sonorizar de forma que sea bastante convincente. El diseñador de sonido pondrá en una calle muda fondos de ciudad, coches que pasan, ruido de personas... Tratará de recrear un paisaje sonoro con trozos de muestras de sonido por capas. La vida real es muy compleja desde el punto de vista auditivo, y sólo analizando qué sonidos vamos a utilizar, nos damos cuenta de la cantidad de detalles que están presentes en la vida cotidiana y que pasan desapercibidos a nuestro consciente. ¡Pero los oímos aunque no los escuchamos! Oír es un acto involuntario y físico. Escuchar es consciente.
La imaginación de un diseñador transforma el sonido de objetos cotidianos en realidades sonoras distintas al objeto que los produce. Antes de que el cine sonoro irrumpiera en el mercado, toda una legión de especialistas ofrecía soportes sonoros para los programas de radio. Destacó la emisión de "La guerra de los mundos", un falso noticiario de casi una hora de duración donde se narraba una invasión extraterrestre, que hizo creer a los oyentes que estaba ocurriendo realmente y provocó el pánico y la histeria colectiva en Estados Unidos. Las comisarías de policía y las redacciones de noticias quedaron bloqueadas por las llamadas de oyentes aterrorizados que intentaban protegerse de los ficticios ataques con gases venenosos de los marcianos.
Aquella ficción fue tan realista gracias al apoyo de los efectos sonoros que se hacían imitando un reportaje en directo.
El oficio de diseñador de sonido creció hasta cotas de arte en el apoyo del cine sonoro y de los dibujos animados. Todas las productoras tenían a verdaderos expertos en sus nóminas para realizar "partituras de efectos sonoros". Hay resultados que se hicieron estándar en las salas de doblaje de todo el mundo. Por ejemplo, el asesino clava su cuchillo contra una sandía, el fuego es un papel de celofán arrugado, la lluvia son granos de arroz cayendo, un trueno es una lámina metálica que se agita, los Picapiedra corriendo son palmadas contra el pantalón de la pierna, etc. Todos estos efectos no han surgido de la nada. Si toda la Warner Brothers cabe en un par de maletas llenas de objetos es gracias a la habilidad de alguien que, lo mismo que un mago prepara sus números, imaginó cómo sustituir algo real por algo ficticio y que fuera aceptado por el público como normal.
Cuando alguien cae no suena un "Fiuuu". Nadie salta sonando "Boing". Un tortazo no es un "Plaf", pero llega el momento en que estos sonidos toman carácter de lenguaje y son interpretados por todos de igual manera. Es la creación de todo un código de sonidos que ha llenado las radios, los cines y las televisiones de varias décadas.
Después de los dibujos animados hay que resaltar el cine de ciencia ficción como un paso más en la convención de sonidos. ¿Cómo suena un O.V.N.I.? Nadie ha visto uno, pero todos tenemos en nuestra memoria un sonido que nos ha sido dado en alguna película.
El cine de ciencia ficción ha generado una especialidad más a la hora de diseñar sonidos como apoyo de una imagen determinada. Así, además del técnico de sonorización que posee una paleta de ruidos para sonorizar, hay que hablar del encargado de diseñar qué ruido hace esa nave intergaláctica de formas nunca vistas que viene amenazante a nuestro planeta.
¿Cómo rugiría un tiranosaurio?, ¿qué sonido ponerle a las novedosas armas del futuro, a Alien, etc.? Los sintetizadores y los muestreadores han elevado el nivel de creación a cotas realmente complejas de sonidos muy elaborados y de gran efecto. Hoy en día son muchísimas las grabaciones de efectos de sonido que pueden encontrarse en el mercado.
En definitiva, desde Walt Disney a La guerra de las galaxias hay todo un universo de efectos sonoros creados. Pero lo mejor está por llegar. Cada vez más el sonido forma parte imprescindible de las grandes superproducciones, y con la incorporación a la industria de los videojuegos puede afirmarse que el oficio de diseñador de sonido está en un buen momento y hay grandes posibilidades de crear nuevos efectos sonoros.
1- ¿Qué es lo que hace un diseñador de sonido?
2- ¿Cómo se recrea un paisaje sonoro en una película?
3- ¿Qué diferencia hay entre oír y escuchar?
4- ¿Qué fue “La guerra de los mundos” y qué consecuencias tuvo?
5- ¿Por qué fue tan realista “La guerra de los mundos”?
6- Escribe los efectos sonoros que se nombran en el texto.
7- ¿Por qué se dice que algunos sonidos artificiales han tomado carácter de lenguaje?
8- ¿Qué tipo de cine ha hecho necesaria la creación de sonidos completamente nuevos?
9- ¿Qué aparatos han permitido crear nuevos sonidos muy elaborados y de gran efecto?
10- ¿Qué industria actual ha favorecido a los diseñadores de sonido?
EL EFECTO MOZART (4º ESO)
En la habitación suena la Sonata para Dos Pianos en Re Mayor de Wolfgang Amadeus Mozart, también conocida como K448. Un grupo de 36 estudiantes la escucha, tal y como les indican los investigadores, durante 10 minutos. Inmediatamente después les someten a unos tests para evaluar su razonamiento espacio-temporal. En las salas contiguas otros dos grupos de compañeros realizan idénticas pruebas, con la única diferencia de haber pasado esa decena de minutos escuchando cintas de relajación unos, y en absoluto silencio otros.
Curiosamente, esa mínima diferencia había influido, y las puntuaciones, traducidas a la escala del Coeficiente Intelectual, resultaron ser de 8 a 9 puntos superiores después de escuchar a Mozart frente al resto de las situaciones. El neurobiólogo Gordon Shaw y la psicóloga Frances Rauscher, de la Universidad de California, sacaron a la luz aquellos sorprendentes resultados en 1993, en la revista Nature, sugiriendo por primera vez que la música del compositor austriaco podía incrementar algunas capacidades del cerebro humano. Aquel hallazgo, desde entonces apodado como "efecto Mozart", era muy breve (de apenas 15 minutos tras la escucha), pero lo suficientemente importante para no dejar indiferente a ningún investigador.
Dos años más tarde, Rauscher y Shaw ampliaban sus resultados publicando un estudio en el que 79 jóvenes eran sometidos a una nueva prueba. En esta ocasión debían averiguar qué forma tendrían ciertos pedazos de papel después de doblarlos y cortarlos de determinada manera. Una vez obtenidas las respuestas, los estudiantes se dividían en 3 grupos en los que se les exponía, durante 10 minutos, a la música minimalista de Phillip Glass, la sonata K448 de Mozart y silencio respectivamente. Cuando se repitió el test, el grupo que había escuchado a Mozart logró predecir un 62 por ciento más de las formas que la vez anterior, mientras los otros dos grupos sólo mejoraban en algo más del 10 por ciento de sus respuestas.
Sin embargo, las críticas no tardaron en llegar. Varios investigadores trataron de reproducir aquel efecto sin éxito, lo que les hizo dudar de la fiabilidad del trabajo de Rauscher y Shaw. Otros, por el contrario, tuvieron ocasión de comprobar los resultados positivos con sus propios ojos, aumentando así el interés por las repercusiones de la música de Mozart sobre el cerebro humano.
Quienes negaban la validez de los resultados argumentaron que se trataba de una interpretación errónea de los efectos de lo que ellos entendían como un simple deleite musical. Para el profesor Christopher Chabris, quien en 1999 había emprendido una investigación de los resultados de 16 estudios sobre el efecto Mozart, esa acción sobre el estado de ánimo daría una explicación neurofisiológica al aumento de la destreza en tareas espacio-temporales, sin que se produjera en ningún momento un estímulo de las funciones superiores. Así, por ejemplo, un experimento había mostrado que escuchar a Mozart y escuchar un pasaje de Stephen King parecían aumentar por igual la habilidad de los sujetos en la prueba de doblar y cortar folios, aunque sólo en quienes disfrutaban escuchándolos. A la vista de éste y otros resultados, Christopher Chabris y Kenneth Steele anunciaban en agosto de 1999 el réquiem del efecto Mozart.
Pero la doctora Rauscher también rebatió estos argumentos. Sus experimentos con ratas, que habían escuchado la melodía de Mozart antes de su nacimiento y durante los primeros sesenta días tras el parto, parecían reafirmar sus primeros hallazgos de 1993 a través de estos animales, pese a que en ellos no había respuesta emocional ante las melodías. Además, por entonces Rauscher acababa de concluir nuevos experimentos con estudiantes en los que se comparaban los efectos de la música de Mozart con la del compositor Félix Mendelssohn y, a pesar de que gran parte de los sujetos manifestaron su preferencia por este último, fue Mozart quien logró estimular sus capacidades cognitivas. Parecía que, después de todo, no hacía falta disfrutar con las sonatas para que el compositor diera su "golpe de efecto".
Para Rauscher era evidente que el efecto Mozart existía, aunque por supuesto limitado al razonamiento espacio-temporal, sin ningún efecto sobre la inteligencia o la memoria. Partidarios y detractores del efecto Mozart estaban de acuerdo en que escuchar a Mozart no aumentaba la inteligencia general.
En cambio, fuera del entorno científico, la interpretación fue diferente. "Cuando se publicó el estudio por primera vez todos los medios se hicieron eco en las noticias", recuerda Lois Hetland, investigadora en la Universidad de Harvard. Los resultados abrieron paso a la aparición de afirmaciones y especulaciones alejadas de toda base científica. En 1998, el gobernador de Georgia (EE.UU.) ponía en marcha un proyecto para regalar música clásica a todos los recién nacidos en su Estado. "Nadie pone en duda que escuchar música a edades tempranas afecta al razonamiento temporal y espacial que subyace bajo las matemáticas, la ingeniería e incluso el ajedrez", argumentaba en aquel momento el gobernador. También el mercado discográfico hacía su agosto con la venta de "Music for the Mozart Effect - Strengthen the Mind", que ha encabezado durante largo tiempo las listas de música clásica.
Mientras, los científicos seguían siendo conscientes de que aún quedaba mucho camino por recorrer antes de tener conclusiones definitivas sobre el efecto Mozart. Las investigaciones continuaron, desde entonces y hasta hoy en día, con el escepticismo necesario ante aquello de lo que apenas se sabe aún, sin que eso reste la fascinación a sus trabajos.
En cualquier caso, son muchos los que prefieren, por si acaso, ir practicando la escucha de las melodías de este genio de la música clásica. Después de todo, tienen un excepcional ejemplo al que imitar: el creador de la teoría de la relatividad y de la concepción actual del espacio y el tiempo, Albert Einstein. De él decían sus profesores que, en sus comienzos como estudiante, mejoró notablemente su rendimiento cuando empezó a tocar el violín. Además, el propio Einstein, que se declaraba abiertamente como un asiduo oyente de la música de Mozart, aseguraba que en más de una ocasión la inspiración le había llegado mientras escuchaba una obra musical de Mozart.
1- ¿Qué es el “efecto Mozart”?
2- En el texto se nombra a varios investigadores. Escribe sus nombres e indica cuáles afirman que existe el efecto Mozart y cuáles lo niegan.
3- ¿Dónde se publicaron los resultados de las primeras investigaciones sobre el efecto Mozart?
4- ¿Qué argumentaron aquéllos que negaban que existiera el efecto Mozart?
5- ¿Qué experimento se hizo para contrarrestar esos argumentos en contra?
6- ¿Qué hizo el gobernador de Georgia después de que se publicaran los estudios sobre el efecto Mozart?
7- ¿Se ha comprobado definitivamente que existe el efecto Mozart? ¿Y se ha comprobado definitivamente que no existe?
8- ¿Qué dijo Einstein sobre la música de Mozart?
En la habitación suena la Sonata para Dos Pianos en Re Mayor de Wolfgang Amadeus Mozart, también conocida como K448. Un grupo de 36 estudiantes la escucha, tal y como les indican los investigadores, durante 10 minutos. Inmediatamente después les someten a unos tests para evaluar su razonamiento espacio-temporal. En las salas contiguas otros dos grupos de compañeros realizan idénticas pruebas, con la única diferencia de haber pasado esa decena de minutos escuchando cintas de relajación unos, y en absoluto silencio otros.
Curiosamente, esa mínima diferencia había influido, y las puntuaciones, traducidas a la escala del Coeficiente Intelectual, resultaron ser de 8 a 9 puntos superiores después de escuchar a Mozart frente al resto de las situaciones. El neurobiólogo Gordon Shaw y la psicóloga Frances Rauscher, de la Universidad de California, sacaron a la luz aquellos sorprendentes resultados en 1993, en la revista Nature, sugiriendo por primera vez que la música del compositor austriaco podía incrementar algunas capacidades del cerebro humano. Aquel hallazgo, desde entonces apodado como "efecto Mozart", era muy breve (de apenas 15 minutos tras la escucha), pero lo suficientemente importante para no dejar indiferente a ningún investigador.
Dos años más tarde, Rauscher y Shaw ampliaban sus resultados publicando un estudio en el que 79 jóvenes eran sometidos a una nueva prueba. En esta ocasión debían averiguar qué forma tendrían ciertos pedazos de papel después de doblarlos y cortarlos de determinada manera. Una vez obtenidas las respuestas, los estudiantes se dividían en 3 grupos en los que se les exponía, durante 10 minutos, a la música minimalista de Phillip Glass, la sonata K448 de Mozart y silencio respectivamente. Cuando se repitió el test, el grupo que había escuchado a Mozart logró predecir un 62 por ciento más de las formas que la vez anterior, mientras los otros dos grupos sólo mejoraban en algo más del 10 por ciento de sus respuestas.
Sin embargo, las críticas no tardaron en llegar. Varios investigadores trataron de reproducir aquel efecto sin éxito, lo que les hizo dudar de la fiabilidad del trabajo de Rauscher y Shaw. Otros, por el contrario, tuvieron ocasión de comprobar los resultados positivos con sus propios ojos, aumentando así el interés por las repercusiones de la música de Mozart sobre el cerebro humano.
Quienes negaban la validez de los resultados argumentaron que se trataba de una interpretación errónea de los efectos de lo que ellos entendían como un simple deleite musical. Para el profesor Christopher Chabris, quien en 1999 había emprendido una investigación de los resultados de 16 estudios sobre el efecto Mozart, esa acción sobre el estado de ánimo daría una explicación neurofisiológica al aumento de la destreza en tareas espacio-temporales, sin que se produjera en ningún momento un estímulo de las funciones superiores. Así, por ejemplo, un experimento había mostrado que escuchar a Mozart y escuchar un pasaje de Stephen King parecían aumentar por igual la habilidad de los sujetos en la prueba de doblar y cortar folios, aunque sólo en quienes disfrutaban escuchándolos. A la vista de éste y otros resultados, Christopher Chabris y Kenneth Steele anunciaban en agosto de 1999 el réquiem del efecto Mozart.
Pero la doctora Rauscher también rebatió estos argumentos. Sus experimentos con ratas, que habían escuchado la melodía de Mozart antes de su nacimiento y durante los primeros sesenta días tras el parto, parecían reafirmar sus primeros hallazgos de 1993 a través de estos animales, pese a que en ellos no había respuesta emocional ante las melodías. Además, por entonces Rauscher acababa de concluir nuevos experimentos con estudiantes en los que se comparaban los efectos de la música de Mozart con la del compositor Félix Mendelssohn y, a pesar de que gran parte de los sujetos manifestaron su preferencia por este último, fue Mozart quien logró estimular sus capacidades cognitivas. Parecía que, después de todo, no hacía falta disfrutar con las sonatas para que el compositor diera su "golpe de efecto".
Para Rauscher era evidente que el efecto Mozart existía, aunque por supuesto limitado al razonamiento espacio-temporal, sin ningún efecto sobre la inteligencia o la memoria. Partidarios y detractores del efecto Mozart estaban de acuerdo en que escuchar a Mozart no aumentaba la inteligencia general.
En cambio, fuera del entorno científico, la interpretación fue diferente. "Cuando se publicó el estudio por primera vez todos los medios se hicieron eco en las noticias", recuerda Lois Hetland, investigadora en la Universidad de Harvard. Los resultados abrieron paso a la aparición de afirmaciones y especulaciones alejadas de toda base científica. En 1998, el gobernador de Georgia (EE.UU.) ponía en marcha un proyecto para regalar música clásica a todos los recién nacidos en su Estado. "Nadie pone en duda que escuchar música a edades tempranas afecta al razonamiento temporal y espacial que subyace bajo las matemáticas, la ingeniería e incluso el ajedrez", argumentaba en aquel momento el gobernador. También el mercado discográfico hacía su agosto con la venta de "Music for the Mozart Effect - Strengthen the Mind", que ha encabezado durante largo tiempo las listas de música clásica.
Mientras, los científicos seguían siendo conscientes de que aún quedaba mucho camino por recorrer antes de tener conclusiones definitivas sobre el efecto Mozart. Las investigaciones continuaron, desde entonces y hasta hoy en día, con el escepticismo necesario ante aquello de lo que apenas se sabe aún, sin que eso reste la fascinación a sus trabajos.
En cualquier caso, son muchos los que prefieren, por si acaso, ir practicando la escucha de las melodías de este genio de la música clásica. Después de todo, tienen un excepcional ejemplo al que imitar: el creador de la teoría de la relatividad y de la concepción actual del espacio y el tiempo, Albert Einstein. De él decían sus profesores que, en sus comienzos como estudiante, mejoró notablemente su rendimiento cuando empezó a tocar el violín. Además, el propio Einstein, que se declaraba abiertamente como un asiduo oyente de la música de Mozart, aseguraba que en más de una ocasión la inspiración le había llegado mientras escuchaba una obra musical de Mozart.
1- ¿Qué es el “efecto Mozart”?
2- En el texto se nombra a varios investigadores. Escribe sus nombres e indica cuáles afirman que existe el efecto Mozart y cuáles lo niegan.
3- ¿Dónde se publicaron los resultados de las primeras investigaciones sobre el efecto Mozart?
4- ¿Qué argumentaron aquéllos que negaban que existiera el efecto Mozart?
5- ¿Qué experimento se hizo para contrarrestar esos argumentos en contra?
6- ¿Qué hizo el gobernador de Georgia después de que se publicaran los estudios sobre el efecto Mozart?
7- ¿Se ha comprobado definitivamente que existe el efecto Mozart? ¿Y se ha comprobado definitivamente que no existe?
8- ¿Qué dijo Einstein sobre la música de Mozart?
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