miércoles, 28 de enero de 2009

FÁBULAS DE ESOPO

Esopo (Griego antiguo Αἴσωπος, Aísōpos, latinizado Aesopus) fue un famoso escritor de fábulas que vivió alrededor del 600 a.C. En Europa es considerado el padre de la fábula.
Pocos datos existen sobre la vida de Esopo. Se dice que provenía de
Tracia; ya en la época clásica su figura real se vio rodeada de elementos legendarios e incluso se ha puesto en duda su existencia por algunos historiadores. Sus fábulas se utilizaban como libros de texto en las escuelas y Platón dice que Sócrates se sabía de memoria los apólogos de Esopo.
En algunos de los datos que se conservan se dice que Esopo fue un esclavo de la ciudad de
Frigia, padeció una larga servidumbre en la isla de Samos y viajó mucho con su amo, el filósofo Janto. Fue asesinado tras una acusación falsa de robo en Delfos.
(Información extraída de la Wikipedia)

1- Estaba una zorra con mucha hambre.

Estaba una zorra con mucha hambre, y al ver colgando de una parra unos deliciosos racimos de uvas, quiso atraparlos con su boca.
Mas no pudiendo alcanzarlos, se alejó diciéndose:
-- ¡Ni me agradan, están tan verdes... !

Nunca traslades la culpa a los demás de lo que no eres capaz de alcanzar.

2- Lanzándose desde una cima.

Lanzándose desde una cima, un águila arrebató a un corderito.
La vio un cuervo y tratando de imitar al águila, se lanzó sobre un carnero, pero con tan mal conocimiento en el arte que sus garras se enredaron en la lana, y batiendo al máximo sus alas no logró soltarse.
Viendo el pastor lo que sucedía, cogió al cuervo, y cortando las puntas de sus alas, se lo llevó a sus niños.
Le preguntaron sus hijos acerca de que clase de ave era aquella, y les dijo:
- Para mí, sólo es un cuervo; pero él, se cree águila.

Pon tu esfuerzo y dedicación en lo que realmente estás preparado, no en lo que no te corresponde.

3- Un perro mordió a un hombre.


Un perro mordió a un hombre, y éste corría por todo lado buscando quien le curara.
Un vecino le dijo que mojara un pedazo de pan con la sangre de su herida y se lo arrojase al perro que lo mordió. Pero el hombre herido respondió:
--¡ Si así premiara al perro, todos los perros del pueblo vendrían a morderme !

Grave error es alagar la maldad, pues la incitas a hacer más daño todavía.

4- A punto de acabar con su vida.


A punto de acabar su vida, quiso un labrador dejar experimentados a sus hijos en la agricultura.
Así, les llamó y les dijo:-Hijos míos: voy a dejar este mundo; buscad lo que he escondido en la viña, y lo hallaréis todo.
Creyendo sus descendientes que había enterrado un tesoro, después de la muerte de su padre, con gran afán removieron profundamente el suelo de la viña.
Tesoro no hallaron ninguno, pero la viña, tan bien removida quedó, que multiplicó su fruto.

El mejor tesoro siempre lo encontrarás en el trabajo adecuado.

5- Los hijos de un labrador que vivían en discordia y en desunión.

Los hijos de un labrador vivían en discordia y desunión. Sus exhortaciones eran inútiles para hacerles mudar de sentimientos, por lo cual resolvió darles una lección con la experiencia.
Les llamó y les dijo que le llevaran una gavilla de varas. Cumplida la orden, les dio las varas en haz y les dijo que las rompieran; mas a pesar de todos sus esfuerzos, no lo consiguieron. Entonces deshizo el haz y les dio las varas una a una; los hijos las rompieron fácilmente.
- Ahí tienen! les dijo el padre-. Si también ustedes, hijos míos, permanecen unidos, serán invencibles ante sus enemigos; pero estando divididos serán vencidos uno a uno con facilidad.

Nunca olvides que en la unión se encuentra la fortaleza.

6- Un hombre que se detuvo cerca de un jardinero.

Un hombre se detuvo cerca de un jardinero que trabajaba con sus legumbres, preguntándole por qué las legumbres silvestres crecían lozanas y vigorosas, y las cultivadas flojas y desnutridas.
-Porque la tierra-repuso el jardinero-, para unos es dedicada madre y para otros descuidada madrastra.

Del interés que se ponga en un asunto, así se desarrollará y así será el fruto que se recoja.

7- Una pulga estaba colocada sobre el pie desnudo de un luchador.

Una pulga estaba colocada sobre el pie desnudo de un luchador y lo mordía, haciendo al hombre llamar en voz alta a Hércules para que le ayudara. Cuando la Pulga por segunda vez saltó sobre su pie y lo mordió, él gimió y dijo, -¡Oh Hércules! ¿Si usted no me ayuda contra una pulga, cómo puedo esperar su ayuda contra mayores antagonistas?-

Si no recibimos la ayuda en las pequeñas necesidades, no perdamos la esperanza de recibirla en las grandes necesidades.

ACTIVIDADES

Comenta cada una de las moralejas y, si puedes, busca un hecho real que te haya ocurrido en la que pudieras aplicarla.
¿Crees que conocer estas historias te pueden ayudar a evitar en tu vida lo que sucede en ellas?
¿Cuál de las Fábulas te ha gustado más? ¿Por qué?


LECTURA PROPUESTA POR EL DEPARTAMENTO DE LATÍN Y GRIEGO.

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